A las ideas las vestimos de palabras para entenderlas aunque pierdan parte de su significado en el proceso.
Las palabras, imperfectas, ahogan esa idea pero sin ellas no podríamos saber ni que pensamos.
Nos muestran lo que somos, lo que sabemos, lo que no. Nos crean mundos.
Sin palabras ni seríamos.
Son un instante del infinito.
Y el infinito se contiene en ese instante.
En cada palabra.
Las palabras, imperfectas, ahogan esa idea pero sin ellas no podríamos saber ni que pensamos.
Nos muestran lo que somos, lo que sabemos, lo que no. Nos crean mundos.
Sin palabras ni seríamos.
Son un instante del infinito.
Y el infinito se contiene en ese instante.
En cada palabra.