jueves, 21 de abril de 2016

No la dan

Los vivos necesitamos de los muertos para encontrar un sentido a la muerte. Los cuidamos y mimamos, les compramos nichos, ataúdes, panteones cómodos y lujosos. Les llevamos flores, los invocamos desde tableros, rezos, fotos que presiden salones o llenan cajones, entre pétalos secos. Los llevamos en el recuerdo, entre las palabras cuando añoran, en los momentos cuando algo vivo nos los trae.
Es como si no quisiéramos admitir su marcha, su huida casi a traición de una vida que nos impone un final. Los vestimos de fantasmas y apariciones, letras, colores y notas. No les dejamos ir, nos negamos a quedarnos solos, esperamos de ellos que nos digan, al menos, qué nos espera, qué tienen ellos que no tenemos nosotros, los vivos.
Les demandamos una respuesta. Y no nos la dan.

lunes, 18 de abril de 2016

Poema: Tiempo

Las horas, implacables,
van reduciéndose a segundos
mientras vamos errando,
dejando atrás briznas de vida,
sin posibilidad de retorno.

Buscamos un resquicio
por donde huir, intentando ser,
mientras el tiempo crea distancias,
mezcla sentimientos, quema pasiones,
cura heridas, abre otras.

Nos saluda con los primeros lloros.
Nos ata con lágrimas a cada paso,
liberándonos, siempre demasiado pronto,
a llantos, estos últimos de otros,
ahora, ajenos,
antes tan cercanos.



jueves, 14 de abril de 2016

Intentos

El intento de todos por realizarnos, sentirnos contentos en nuestra piel, trascendernos, entender... el intento de vivir con sentido nos hermana, aunque nos diferencia, ya que cada uno comprende ese intento a su manera.
Hay factores comunes en esa búsqueda, pero muy superficiales, aunque por fuera parezcan lo mismo al comentarlos, pero no lo son; ya que somos impenetrables, lo que decimos se aleja ya de lo que pensamos, nos comportamos con papeles que vamos aprendiendo a interpretar, los contextos mandan, somos islas entre islas, a veces con más fortuna, a veces con menos. Podemos estar muchas de estas islas juntos, pasar buenos ratos, compartir tramos de vidas, trabajos, ilusiones... pero en el fondo, no acabamos ni de conocernos ni de darnos a conocer. Algo hay en cada uno que no sale a la superficie.
Somos desconocidos aún compartiendo espacio, quizá ese intento de ser, es lo que nunca intentamos ver.

martes, 12 de abril de 2016

Espacios

De un espacio a otro no hay tanto.
Aunque en el traslado te llevas contigo, sólo cambia el escenario. Eres más tú, quizá, fuera de tu propio ámbito. Has de moverte en un entorno diferente al acostumbrado, te pones a prueba. Es todo un reto.
Otro tiempo, otro momento, diferentes calles, idiomas, gentes. Visitar en horas, lo que antes constaba días, meses. Ir alegremente a lo que antes se enfrentaba con susto, y testamente hecho, es una de las ventajas de la técnica. Magia: ahora aquí, ahora allí.
Aún así, a ti no te dejas, sólo abandonas, por un tiempo, la rutina diaria, para al llegar, adornarla, mejorarla y soñar con el siguiente espacio, lejos de todo, menos de ti mismo.

viernes, 8 de abril de 2016

Presentación de El día a día



Primera presentación de El día a día.
Gracias.

jueves, 7 de abril de 2016

Equilibrios

Cuando se es pequeño se juega a imitar lo que hacen los adultos; los niños se convierten en profesionales de las actividades de sus padres: son carniceros, profesores, médicos, porteros. Aprenden del mundo que creen mágico.
Luego crecen; ese universo pierde el encanto de la libertad porque se han de introducir de verdad: han de elegir ser portero, profesor, médico o carnicero. 
El juego pasa a ser obligación, los sueños sobre la actividad adulta se nos caen encima: no corresponden con la idea romántica que teníamos; la lucha, los obstáculos, lo que rodea al proyecto lo supera: Enseñar no es solo ayudar a entender la vida a los alumnos, es bregar con ellos, es acatar normas, programas, ideas enfrentadas, compañeros complicados. Ser carnicero no es solo cortar la carne, pesarla, envolverla en ese papel de estraza tan interesante que cruje, sino pelear por los mejores precios, pagar impuestos, sobrevivir a la competencia. 
Es lo que es, y de ahí hemos de aprender a que, vivir no es solo vivir, es encontrar el equilibrio entre lo que se quiere y lo que se tiene, renovándolo constantemente porque la vida siempre tiene otros planes aparte de los nuestros.

martes, 5 de abril de 2016

Terrible por lo absurdo

Hay un hecho histórico en la antigua Albania comunista con el que me topé leyendo y que me ha impresionado, por lo literario y absurdo y terrible.
En las prisiones abarrotadas durante el Terror de "políticos", todos aquellos ciudadanos acusados de contra- revolucionario y metidos en los gulags bajo el epígrafe 58.
Pues en Albania, esos presos debían cumplir condena, aún de muertos.
 Es decir, si cuando morían no habían acabado la condena, que solían ser de quince años para arriba en unas condiciones infrahumanas, los enterraban en el suelo de la cárcel. Además, separados, como en las celdas, dependiendo de los años que les quedasen. Y una vez expiada la culpa, los familiares podían ir a buscarles, ataúd (o bolsa grande, dependiendo del dinero) en mano para recoger los restos, ya bendecidos por el Estado.
Eso es cumplir a rajatabla con las normas.
Los humanos llevamos al límite lo impensable, no sé si somos ridículos, absurdos o simplemente, eso, humanos.