martes, 28 de enero de 2020

Bordear

Esa insatisfacción vital
que bordea el vacío
para no caer,
para cegarse
y creer que no es,
que no está,
que seremos siempre.

martes, 21 de enero de 2020

Atrás


Si miras atrás
no hay nada.
Recordar surge de lo que hay delante,
esa foto,
esas notas,
ese escrito,
ese olor.
Se mira desde el ahora
hacia el atrás.

martes, 14 de enero de 2020

Sueños


Cuando somos adultos
nos vemos igual que cuando 
aún no crecimos.
Lo que crece es la falta de fe
en los sueños que tenemos.

martes, 7 de enero de 2020

Realidad irreal

Superamos la realidad
refugiándonos de ella
tras lo irreal
los sueños
las ilusiones
la esperanza.
La realidad por sí misma
no basta
o simplemente, sobra.
Se supera lo real
desde la realidad imaginada.

martes, 31 de diciembre de 2019

Feliz año

Y de nuevo un año, mal llamado viejo, que se va, para dar paso a otro, también mal nombrado nuevo, porque el tiempo es un continuo en el espacio, y ese espacio es por donde nos movemos para vivir nuestro tiempo. 

En todo caso, que estas nuevas horas sean unas que sepamos llenar con nuestro tiempo y espacio.


martes, 24 de diciembre de 2019

Mensajes vivos

Leyendo sobre el pueblo armenio, que también le tocó vivir el horror de su genocidio en este siglo pasado, supe historias de sus deportaciones contadas con esa magia, entre superstición y fe, característica de ellos; sus andares bajo el terror lo llevaron con una dignidad serena.
Una de las historias es la que fragmento ahora: para comunicarse entre las distintas zonas donde iban siendo arrastrados y ubicados utilizaron un método de lo más ingenioso.
Llamaban a uno de los niños huérfanos, los padres no les dejaban irse de su lado, que aún tuviera fuerzas y dándole comida para el trayecto y órdenes detalladas de cómo moverse por la noche hasta llegar el emplazamiento final, le limpiaban la espalda, y lo hacían tumbarse con los brazos en cruz. La piel sin grasa por la falta de alimentos era perfecta para hacer las veces del papel, le escribían con una pluma toda la superficie hasta la rabadilla, y el niño aguantaba el dolor, al principio más soportable, luego menos, de la punta de la plumilla rasgando su espalda. Una vez terminado el mensaje, se le ensuciaba la piel con lodo para que no se viese lo que llevaba si lo apresaban y lo mandaban al otro lado, con la advertencia de que si lo iban a coger se tirase al río Eúfrates, por cuyos márgenes iría hasta el campamento, para que mojada, la piel escupiera la tinta y nadie leyese lo que no tocaba. A la vuelta era el mismo proceso.
Mensajeros de mensajes vivos.

martes, 17 de diciembre de 2019

Paz


Esa paz cuando tocamos lo intangible,
cuando escuchamos lo inaudible:
el canto del viento,
el murmullo de las hojas,
el baile del agua,
el moverse del mundo,
el girar de las estrellas,
el silencio de los astros,
el fondo del tiempo.
Esa paz cuando lo intangible nos toca.