lunes, 30 de diciembre de 2024

Buen nuevo año

Es un año que empieza, como empieza uno a cada segundo, pero este cierra calendarios y propone novedades.
Que lo sean de verdad, buenas, malas, terribles y mágicas, como es cada día.
Buen año nuevo, buen día nuevo
.

lunes, 23 de diciembre de 2024

Cadenas

Cada época tiene sus cadenas.
Un eslabón de esta es ir retransmitiendo al segundo cómo vivimos. Se envían y se ven fotos como para montar millones de vidas distintas, aunque iguales: encuentros, comidas, anécdotas, lugares, logros, bromas. 
Somos testigos de cada paso, cada estado de ánimo, cada evento. 
Nos bombardean y contraatacamos bombardeando, no podemos quedarnos atrás o dejaremos de existir.
Convertidos en personajes de nuestra propia ficción diaria, nos vemos viviendo, nos reducimos a fotos, porque parece que recordar lo que vemos desde nuestros ojos ya no sirve: debemos vernos viéndonos mientras nos ven.

lunes, 16 de diciembre de 2024

Aun así

Se vive, ¿para qué?
¿Qué tiene la vida 
para que se desee vivirla?
Se vive, ¿cómo?
siempre arrepentidos de
lo hecho, de lo no hecho,
siempre anhelando
siempre en desacuerdo,
pero se vive, ¿para qué?
¿Qué tiene la vida
que nos vive
sin que podamos vivirla
como la viviríamos,
y aun así, la vivimos?

lunes, 9 de diciembre de 2024

Gracias a Fernando por su entrevista


 

https://www.amazon.es/Laberintos-Relatos-Eva-Monz%C3%B3n-Jerez/dp/8412824784?source=ps-sl-shoppingads-lpcontext&ref_=fplfs&psc=1&smid=A1AT7YVPFBWXBL

lunes, 2 de diciembre de 2024

Refugios

Los niños cuando juegan al escondite han de tocar mare para estar a salvo; ahí nadie puede hacerte nada.
De adultos también necesitamos ese refugio incondicional, algo irreal y arbitrario, porque a ver, ¿por qué detrás de ese árbol estás seguro y más allá, no? Porque es el lugar elegido para ser zona segura. Como una frontera cuando hay guerras; el gran juego.
Los niños no se cuestionan por qué, solo van y se salvan.  
Los adultos, en realidad, tampoco estamos más seguros que los críos en su mare, da igual el país, la frontera, la casa..., tan sólo somos unos seres minúsculos habitando un planeta pequeño en equilibrio precario dentro un universo inmenso, desconocido, infinito.... o no.
Somos nada sobre nada en la Nada.

lunes, 25 de noviembre de 2024

Reseña de Laberintos, de Elena Casero.

 Gracias por la reseña, Elena.



Un laberinto (del latín labyrinthus, y este del griego λαβύρινθος labýrinthos) es un lugar formado por calles y encrucijadas, intencionadamente complejo para confundir a quien se adentre en él.
Este es la intención del nuevo libro de Eva Monzón, titulado Laberintos. Un conjunto de relatos de introspección en los cuales los protagonistas dialogan consigo mismos.
El tiempo que transcurre o no. Los recuerdos. El miedo o el pasado son temas recurrentes en estos relatos. Personajes que se miran en otros para encontrarse, para encontrar el camino hacia su interior.
Con frases cortas, como un diálogo constante con los pensamientos Eva Monzón construye la vida común, aburrida, disfrazada y oscura de unos personajes complejos pero corrientes. Algunos de ellos están conectados en otros relatos y en cada relectura se le encuentra un nuevo sentido. 
No falta el tono poético en estas narraciones porque mediante la musicalidad de las palabras Eva Monzón le otorga el sentido justo a cada frase.  
La autora nos invita a adentrarnos o perdernos en estos Laberintos, dejarnos llevar por la inquietud que algunos de ellos nos provocan, quizás por la cercanía del tema, quizás por las circunstancias del personaje, encerrados en su propio laberinto vital. Cabe destacar la hondura psicológica de cada uno de los relatos. 
Sea como fuere, Laberintos es una lectura, un punto de vista diferente que merece la pena explorar.
 
 LABERINTOS - Eva Monzón
 
https://librosylecturasdeelena.blogspot.com/2024/11/laberintos-eva-monzon.html?spref=fb&fbclid=IwY2xjawGxbI9leHRuA2FlbQIxMQABHcble9waS_StRsEZ5YzhJ3hXDsMpClCu_85g7Vtf4QDrM0fBdLZpoZ3Crg_aem_p_mj-sLMYRHr8XZuvoHPoA




lunes, 18 de noviembre de 2024

Privilegio

Hay veces que se vive fuera de la vida, una vida donde se observa la Vida, no se es activo, solo testigo de cómo la viven los demás. 
Una mirada atenta a esas acciones de las que, por un motivo o por otro, no se forma parte. 
Somos un juego cerrado.
Vidas vistas tras el velo de la inacción. 
Observar nos acerca a comprender lo imposible; el dudoso privilegio de no ser siendo.
Estamos quietos, nos movemos como fantasmas, comprobando cómo las personas evolucionan. 
Vemos, desde esa barrera, cómo se mueven esas piezas vivas en el tablero, deducimos las partidas, anticipamos las jugadas y acertamos porque no somos parte del tablero, observamos, no somos visibles pero sí reales.