martes, 13 de noviembre de 2018

Dar miel a los cerdos

Dar de comer miel a los cerdos, siempre ha sido una expresión que me ha llamado la atención, incluso la veía divertida. Hasta que la entiendes realmente. Entonces, no solo deja de hacerte gracia, sino que angustia.
Ese dar algo precioso para uno y ver cómo lo desprecian con una indiferencia olímpica, cansa. Aunque hasta llegar a ese cansancio hay que pasar por varias etapas. 
La primera es de estupor, crees que no comprenden bien el sabor, la textura, con lo que insistes en el tema.
La segunda, con mucha miel ya desperdiciada, te sitúas y comienzas a plantearte que, simplemente, no les gusta, así que empiezas a cambiar alimentos, por si encuentras algo que les agrade.
La tercera etapa te acerca más a ese cansancio porque compruebas que hagas lo que hagas, da igual, el rechazo es el mismo.
Ya en ese estadio, repliegas velas y les dejas solos.
Ni miel ni zanahorias. Te vas.
Y es entonces cuando gruñen de lejos echando de menos lo que les dabas. 
Pero tú ya estás, efectivamente, lejos y fuera.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Hacer haciendo

Hacer y deshacer. 
Es fácil realizarlo todo en la mente, en un instante, en una tarde; qué alto se llega, qué bien sale, cuánto reconocimiento se obtiene. Lo que se idea es siempre ventajoso. 
Ahora hazlo.
Ni se hace en un instante, ni sale perfecto, ni te lo alaban, ni te lo reconocen, ni te gusta, ni es lo que pensaste. Pero es el único modo de hacer. Haciendo, ajustando realidad a proyecto ideal, independizándote del aplauso ajeno, ir en equilibrio entre tu expectativa y tu criterio. Hacer independientemente de que se vaya deshaciendo entre la realidad.
Es la meta, es el camino, es la conciliación del pensamiento, siempre rápido y perfecto, con la realización, siempre lenta, obtusa, coja y desagradecida. Pero si no es real, no es nada. Una idea flotando en la nada, es eso: nada.

martes, 30 de octubre de 2018

Pasan

Las cosas suelen suceder, tanto las buenas como las malas, a destiempo, nunca al gusto, jamás cómo se pensaron, simplemente pasan.
El equilibrio entre lo que se pensó y lo que acontece es lo que marca nuestros días, es donde está nuestro control: en el caos que viene a ser esto de estar vivos. Y no es fácil. 
Vamos cambiando el ritmo de nuestro propio cambio al enfrentar lo que nos va pasando.
Somos lo que surge de esa lucha.

martes, 23 de octubre de 2018

Humor

Cada vez falta más el sentido del humor, el saber reírse de uno mismo, el que ayuda a no tomar demasiado en serio la vida.
Todo son grandes problemas, grandes blancos y negros, o conmigo o contra mí. 
Hay falta absoluta de perspectiva, de verlas venir, todo son ofensas de las que antes acaban en duelo al amanecer.
Si se toma en serio lo que sucede, hasta el punto de olvidarse de lo que ha pasado por verlo como ofensa personal, ya sea por el destino o por los demás, jamás solucionaremos nada, ni aprenderemos a dar un rodeo para conseguir lo que deseamos; nos atascamos en nosotros mismos sin ver más allá.
Sin sentido del humor que abra miras es más complicado salir indemne de los días.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Nada

Nada es real.
Es cómo lo vemos.
Nada existe
sin que lo hagamos existir.
Y siendo lo mismo, 
a veces, nos gusta,
otras, lo odiamos:
solo cambia cómo lo vemos,
si llegamos a verlo.
Nada es, pues, real.

martes, 9 de octubre de 2018

Dudoso privilegio

Ser uno mismo está mal visto, siempre lo ha estado. 
Solo si se trasciende, una vez muerto, o encumbrado por los medios, se admira esa originalidad, esa valentía por haber seguido las pautas propias.
Un reconocimiento que siempre llega tarde, los ánimos se necesitan en la duda, en la incertidumbre.
Hay iconos, porque ya no son personas, que por lo que sea, se inmortalizan, se adoran, se tratan como ejemplos. 
Un modo de asimilar esa vida a contracorriente a la normalización cómoda de todos.
Un privilegio dudoso del que, puede, los adorados renegaran si pudieran.

martes, 2 de octubre de 2018

Tiempo

El tiempo es lo que se nos escapa,
el que teje sin destejer,
el que aúlla en silencio
y jamás vuelve atrás.

El tiempo no se mide,
nos mide.


El tiempo es lo único que tenemos
y desaprovechamos.
Llega tarde y pronto, 
jamás como queremos.
Se va antes de llegar,
se marcha sin quererlo.


El tiempo nos manda:
no hemos aprendido a vivirlo.