jueves, 2 de julio de 2015

Perdido

El Tiempo perdido es lo que miramos atrás y sentimos infrautilizado, el que sabemos positivamente que se escurre entre el presente, el que vemos caer sin remedio, casi sin ganas de recogerlo, de usarlo; simplemente lo dejamos ir, sabiendo que cuando estemos más activos lo echaremos de menos, haciéndonos sentir culpables de ese desperdicio, enfadándonos por haberle permitido caer en la nada, en el vacío, la inactividad.
Pero sin ese Tiempo que perdemos no renovaríamos la actividad, las fuerzas, el empuje para ajustarnos a las horas de nuevo; sin ese sentimiento incómodo que viene de haber dejado perder las horas, sin esa rabia culpable, no intentaríamos remediarlo.
Somos lo que hay entre ese goteo, esa fuga del tiempo huido que pasa ante nosotros sin nosotros.
Somos lo que recuperamos a nuestro Tiempo Perdido.

6 comentarios:

  1. Qué reflexión tan reconfortante 😍

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  2. Gracias... porque a veces, lo bello es duro...

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  3. Lo duro también puede ser bello. Me alivia leer que en la pérdida de tiempo hayé el empuje para recuperarlo ☺️

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